14 Nov
  • By House To Grow
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El talento de vivir con pasión

Siempre me pregunté qué clase de magia separaba a un músico del resto de los mortales y cómo esa misma magia nos transportaba a lugares donde jamás soñamos, invitándonos a esa gran fiesta donde llorar o reír es lo de menos, siempre que la emoción sea la gran anfitriona, y nos haga sentir que estamos vivos.

Sólo unos pocos son los elegidos; Irma, la protagonista de nuestra historia inspiradora, es uno de ellos. Ella creció entre los mariachis y las enchiladas de un México, que la delata en su acento, mientras nos cuenta cómo llegó a un país, donde el ser mujer y pianista al mismo tiempo, eran dos términos mal comprendidos.

Hoy, aunque exitosa, no olvida sus comienzos en un país como Australia, donde ni siquiera sus propios compatriotas creían en su talento. Un talento, al que muchos habría que recordarles que nació sin sexo, sin nacionalidad ni religión, y siempre libre, como ella misma se declara cuando se entrega a su gran pasión, “La música”.

En un mundo donde los hombres llevaban “la batuta”, Irma consiguió dar “la nota”. Se la esperaba vestida con el atuendo indígena y dando clases como maestra de música tras la puerta de su casa, y encontraron en su lugar, a una mujer del siglo XXI, contemporánea y comprometida con su arte, que rompía todos los estereotipos de una mujer en escena.

El camino no fue fácil, hubo muchas lágrimas, horas de soledad y grandes desafíos, sin embargo nada fue suficiente para hacerle renunciar a su gran pasión.

Esta mujer de visión futurista, siempre creyó que en este mundo hay sitio para todos, y el suyo, iba a ser el de una pionera que rompe barreras y abre caminos. Nada de esto hubiese sucedido, sin la apuesta en su desarrollo personal, que le han enseñado a reconocer su talento, a aprender a motivarse y a vivir su pasión sin miedo. Tras cada premio, cada reconocimiento y cada logro, hay un crecimiento también espiritual y emocional, porque lo más importante, nunca es la consecución de nuestros objetivos, sino la persona en que nos vamos convirtiendo en el camino.

Madre de dos hijas y esposa enamorada, Irma es además un magnífico músico, que decidió dar un paso más y formar un dúo de violín y piano, el Duo Deconet, que comparte con su otra mitad musical, Henry Avila, un violinista venezolano con el que se eleva a esa otra dimensión, como ella le llama a ese momento mágico donde la música y ellos se hacen uno.

Sentada frente a su piano, ya no veo a una elegante mujer de pequeña estatura, sino más bien una gran diosa con el poder de hipnotizar mis sentidos, y cuyo lema es “La vida sigue y hay mucha música por tocar”.

Descubrir tu talento y decidir vivir tu pasión, lo cambia absolutamente todo, hace que tu existencia cobre sentido. Tal vez sea el momento de preguntarte ¿estoy viviendo o sólo estoy vivo?

El mundo necesita gente que ame lo que hace.

Gracias Irma, tú en verdad me inspiras!

Pilar López Cardenas

El fotógrafo profesional Raúl Ortiz de Lejarazu Machin creó esta serie de imágenes fotográficas de la pianista mexicana. De acuerdo a palabras de Raúl:

La única forma de crear algo único es cuando encuentras esa conexión con tu pasión interior.

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